jueves, 23 de agosto de 2012

Fidel Castro y la Guerra Fría

Durante cuatro décadas, Castro intencionalmente se mantuvo en medio del peligroso juego que los Estados Unidos, la Unión Soviética y en algunas ocasiones la China, jugaron por mantener la preeminencia política en el Tercer Mundo. Al hábilmente manipular las oportunidades que la Guerra Fría le aportó a Cuba, Fidel se las arregló para convertir a su isla en una plataforma de lanzamiento desde donde pudo proyectar su liderazgo a través del mundo entero.
El galanteo de Castro con la Unión Soviética comenzó poco después de la revolución. Al enfrentarse a los Estados Unidos, Fidel sabía que para poder sobrevivir necesitaba de la protección soviética. Los soviéticos, que jugaban un juego cauteloso, no pudieron dejar pasar la oportunidad de ganar un punto de apoyo en el hemisferio occidental, a noventa millas de los Estados Unidos.  Los Estados Unidos, desde ya preocupados con la retórica anti-americanista de Castro, vieron el acuerdo como una traición y le solicitaron a las compañías americanas en Cuba que no refinaran el crudo soviético. Las relaciones comenzaron a entrar en declive, hasta su ruptura final en enero de 1961. 


En diciembre de 1961, apenas unos meses después de que EE. UU. promoviera la invasión de los exiliados en la Bahía de Cochinos, Fidel Castro se declaró a sí mismo un marxista-leninista, obligando así a la Unión Soviética a brindarle protección a la nueva y vulnerable nación socialista. Poco después también solicitaría de ellos armas, consejeros e incluso soldados. Los soviéticos, sin embargo, le propusieron una forma de defensa diferente: misiles balísticos de medio alcance. Castro estuvo de acuerdo. Cuando en octubre de 1962 aviones espías norteamericanos U-2 fotografiaron los sitios en donde se encontraban los misiles en Cuba, el mundo estuvo al borde de una confrontación nuclear. A medida que las tensiones de la Crisis de los Misiles se intensificaron, Castro le escribió al líder soviético Nikita Khrushchev instándolo a que usara los misiles y sacrificara a Cuba si lo consideraba necesario. El líder soviético, Khrushchev, sin que Castro tuviera conocimiento de ello y sin consultárselo, en aquel momento ya había llegado a un acuerdo con el presidente John F. Kennedy para retirar los misiles. El líder cubano se enteró de la noticia por conducto de un amigo, el director del periódicoRevolución, Carlos Franqui, y se enfureció al descubrir que la Unión Soviética iba a tratar a Cuba tal como Estados Unidos lo había hecho: como una isla insignificante en la mitad del mar Caribe.

Al final, Castro resultó el ganador. El presidente Kennedy le aseguró a Khrushchev que Estados Unidos no invadiría a Cuba. La revolución cubana, sin embargo, continuó enfrentando amenazas, a medida que una guerra secreta por parte de los EE.UU. llamada en código la Operación Mongoose proseguía. Y el embargo económico impuesto por los EE.UU. en 1961 no disminuía.


JUICIO PERSONAL: Fidel Castro fue de gran ayuda para su país ya que sacó al anterior presidente que estaba gobernando bajo la corrupción y estaba llevando a su país a la quiebra fue de gran aporte a la URSS  al unirse a ellos como país comunista y poner a disposición su isla para causar temor en EEUU . Impuso un sistema político y económico de carácter comunista en Cuba.

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